La lucecita roja SÍ gasta



¿Conoces el llamado consumo fantasma? Algunos lo llaman así, pero también se le puede llamar consumo en stand-by. Podemos referirnos a él como queramos, pero lo importante es que estamos consumiendo y pagando electricidad que no necesitamos sin darnos cuenta. Este consumo es el que se produce cuando no utilizamos un aparato, pero seguimos teniéndolo conectado a la red eléctrica.


Hay dos motivos que aumentan tu factura de la luz sin que estés consumiendo electricidad de forma consciente.


1. La luz roja en tus aparatos. El piloto rojo de tu televisión, por ejemplo, indica que el aparato no está apagado, sino en stand-by, lo que significa que sigue consumiendo luz aunque no lo estés usando. Este modo de espera o stand-by tiene como objetivo que el uso del aparato sea más cómodo y no tengas que desenchufarlo para “apagarlo”. El problema viene cuando desconoces que no está apagado en realidad, simplemente lo has puesto en espera al darle al botón de tu mando a distancia.


2. El transformador interno. La mayoría de los dispositivos que se conectan a la corriente eléctrica para funcionar llevan incorporado en su interior un transformador. Este transformador, aunque el aparato no esté en empleo, consume luz. No podemos saberlo porque no tienen ninguna lucecita que muestre que está en stand-by, como la TV, así que siguen gastando sin avisarte de ningún modo. Un claro ejemplo: el cargador del móvil. Aunque tu teléfono no esté conectado, si dejas el cargador puesto en el enchufe, sigue consumiendo luz.


Es verdad que mensualmente no supone un gran aumento del precio de la factura de la luz, pero si hablamos de entre 40 y 60 euros al año, parece que empezamos a interesarnos por cómo ahorrarlos.


¿Qué puedo hacer para evitar ese consumo innecesario?


En muchas ocasiones solemos dejar ciertos aparatos conectados a la corriente perpetuamente como puede ser el ordenador, el televisor, el microondas o el equipo de música. Desconéctalos siempre que no estés utilizándolos. Solo quitando el enchufe de estos 4 aparatos al no gastarlos, podrías ahorrar unos 30 euros al año. Una buena opción para no ir desenchufando uno por uno los dispositivos es poner regletas con botón para aquellos que sea posible desconectar de la red.